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Carreras

Cómo evitar las lesiones más comunes

Casi todas las lesiones del corredor tienen la misma causa: hacer demasiado, demasiado pronto. Unas cuantas reglas sencillas evitan muchas.

Cuidarse · 2 min de lectura

Sube la carga poco a poco

El corazón y los pulmones se adaptan rápido, pero tendones y huesos tardan más. Por eso te sientes capaz de correr más antes de que el cuerpo esté preparado. Una referencia clásica es no subir más de un 10 % los kilómetros de una semana a otra; tómala como orientación, no como ley.

  • No aumentes a la vez los kilómetros y la intensidad.
  • Cada tres o cuatro semanas, haz una semana más suave.
  • Si vuelves de un parón, empieza por debajo de donde lo dejaste.

Descansa y duerme

La mejora llega con el descanso. Dormir poco y entrenar mucho es la receta perfecta para lesionarse. Si estás muy cansado, con las piernas pesadas varios días, o te cuesta dormir, toca aflojar.

Haz fuerza

Unos músculos y tendones más fuertes aguantan mejor los miles de impactos de cada salida. Dos sesiones cortas a la semana bastan: tienes una rutina en fuerza para corredores.

Las lesiones más frecuentes

  • Periostitis tibial: dolor en la cara interna de la espinilla. Muy típica al empezar o al subir kilómetros de golpe.
  • Fascitis plantar: dolor en el talón o la planta del pie, sobre todo en los primeros pasos de la mañana.
  • Tendinopatía aquílea: dolor en el tendón de Aquiles, peor al empezar a correr y al día siguiente.
  • Cintilla iliotibial: dolor en la cara externa de la rodilla que aparece a los pocos kilómetros.
  • Rodilla del corredor: dolor alrededor de la rótula, peor al bajar escaleras o cuestas.

Si una molestia dura más de unos días, va a más o te hace cambiar la forma de correr, para y consulta con un fisioterapeuta o un médico deportivo. Cuanto antes se trata, antes vuelves.

Otros detalles que ayudan

  • Alterna superficies: tierra, parque y asfalto.
  • Cambia las zapatillas cuando estén gastadas (lo tienes en cómo elegir zapatillas).
  • Calienta antes de las sesiones rápidas.
  • No copies el plan de otro: lo que le va bien a tu compañero puede ser demasiado para ti.

Son pautas generales para corredores sanos. Si tienes dudas sobre tu salud o una lesión, consulta con un médico o un fisioterapeuta.

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