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Carreras

¿De verdad hay que estirar?

Nos lo han repetido toda la vida, pero la ciencia es menos tajante: estirar no es la vacuna contra las lesiones que creíamos. Eso no quiere decir que no sirva para nada.

Entrenar · 3 min de lectura

Lo que creíamos

Durante décadas, estirar antes y después de correr era sagrado: servía, se decía, para no lesionarse y para no tener agujetas al día siguiente.

Lo que dicen los estudios

  • Lesiones: los estudios con miles de corredores y deportistas no han encontrado que estirar antes de correr reduzca las lesiones de forma clara.
  • Agujetas: estirar antes o después apenas cambia las agujetas de los días siguientes.
  • Rendimiento: mantener estiramientos largos (más de un minuto por músculo) justo antes de una sesión rápida puede restar algo de fuerza y de explosividad. Los estiramientos cortos seguidos de un calentamiento apenas influyen.

Entonces, ¿para qué sirve?

Para lo que dice su nombre: ganar flexibilidad y movilidad. Si notas que te falta (te cuesta agacharte, tienes la cadera o los gemelos agarrotados), estirar con regularidad te ayuda. Y si después de correr te sienta bien y te relaja, adelante: es un buen momento para volver a la calma.

Cómo hacerlo bien

  • Antes de correr: mejor movilidad dinámica (balanceos de pierna, círculos de cadera y tobillo, zancadas andando) que estiramientos quietos. Lo tienes en por qué calentar antes de una carrera.
  • Después, o en otro momento del día: estiramientos suaves de 20 a 30 segundos por grupo: gemelos, parte de atrás del muslo, cuádriceps, glúteo y cadera.
  • Sin dolor y sin rebotes: busca tensión, no dolor.

Nueve estiramientos para después de correr

Infografía de nueve estiramientos para después de correr, de 30 segundos cada uno: gemelos, sóleo, cuádriceps, isquiotibiales, flexores de cadera, glúteos, aductores, espalda y laterales del tronco.
Mantén cada uno 30 segundos y repite con la otra pierna o el otro lado. Pulsa la imagen para verla en grande.
Los estiramientos, en texto
  1. Gemelos: manos en la pared, pierna de atrás recta y talón apoyado.
  2. Sóleo: igual, pero flexionando la rodilla de atrás sin levantar el talón.
  3. Cuádriceps: de pie, acerca el talón al glúteo y junta las rodillas.
  4. Isquiotibiales: apoya el talón en un escalón y inclínate desde la cadera.
  5. Flexores de cadera: rodilla en el suelo, activa el glúteo de atrás sin arquear la espalda.
  6. Glúteos: tumbado, cruza el tobillo sobre la otra rodilla y acerca ese muslo hacia ti.
  7. Aductores: sentado, junta las plantas de los pies y alarga la espalda.
  8. Espalda: de rodillas, lleva la cadera hacia los talones y estira los brazos hacia delante.
  9. Laterales del tronco: de pie, inclínate suavemente hacia un lado sin girarte.

Respira con normalidad, sin rebotes y con tensión suave, nunca dolor.

Lo que sí protege de las lesiones

Subir la carga poco a poco, descansar y hacer fuerza dos veces por semana. Si tienes 15 minutos, mejor dedicárselos a la rutina de fuerza que a estirar.

Son pautas generales para corredores sanos. Si tienes dudas sobre tu salud o una lesión, consulta con un médico o un fisioterapeuta.

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