Stack: la altura de la suela
Es el grosor de la suela bajo el talón y bajo la parte delantera del pie, por ejemplo 38/30 mm. Más altura significa más amortiguación y protección, pero también menos estabilidad, porque el pie queda más lejos del suelo. Las zapatillas de competición actuales rondan los 40 mm, el máximo que permite el reglamento en carreras oficiales.
Drop: la diferencia entre talón y puntera
Es la resta entre las dos alturas: con 38/30 mm, el drop es de 8 mm. Lo habitual está entre 6 y 10 mm; por debajo de 4 mm se considera bajo.
- Un drop bajo carga más los gemelos y el tendón de Aquiles.
- Un drop alto reparte más carga hacia la rodilla.
Ninguno es mejor para todo el mundo. Si cambias a una zapatilla con un drop muy distinto del que usas, hazlo poco a poco, alternándola con la de siempre.
Balancín o rocker
Es la curva de la suela en la punta, y a veces también en el talón, que hace que el pie «ruede» hacia delante. Reduce el trabajo del tobillo y de los dedos, y es casi obligatorio en suelas muy altas y rígidas. Puede aliviar a quien tiene molestias en el dedo gordo del pie; a otros corredores les resulta extraño al principio.
Peso
Las zapatillas de entrenamiento suelen pesar entre 230 y 300 gramos por pie en una talla media, y las de competición, menos de 200. El peso se nota: los estudios calculan que cada 100 gramos de más por zapatilla cuestan alrededor de un 1 % más de energía al correr. Para el día a día, la comodidad y la duración compensan algún gramo.
Horma y ajuste
Lo que más importa y lo que menos sale en las fichas:
- Anchura: muchos modelos se venden también en versión ancha.
- Puntera: que los dedos se puedan mover y abrir al apoyar.
- Talón: que sujete sin rozar el tendón de Aquiles.
- Empeine: que no apriete al atar los cordones.
Máximas y mínimas
Las zapatillas «maximalistas», con mucha suela, protegen más en tiradas largas. Las minimalistas, con poca suela y sin drop, dan más sensación de suelo pero exigen mucha más fuerza en pie y gemelo: si quieres probarlas, empieza con salidas muy cortas.
Son pautas generales para corredores sanos. Si tienes dudas sobre tu salud o una lesión, consulta con un médico o un fisioterapeuta.




