Por qué ayuda
- Variedad de cargas: cada zapatilla apoya el pie de forma un poco distinta, así que no cargas siempre las mismas zonas de la misma manera.
- Duración: el desgaste se reparte entre dos pares y la espuma tiene más tiempo entre usos.
- La zapatilla adecuada para cada sesión: una amortiguada para rodar y otra más ligera para ir rápido.
Qué pares tener
| Si… | Con esto vas bien |
|---|---|
| Corres 2 o 3 días por semana | Un buen par de entrenamiento. Cuando esté a mitad de vida, compra el siguiente y altérnalos. |
| Corres 4 o 5 días por semana | Dos pares de entrenamiento distintos, o uno de entrenamiento y otro más ligero para los ritmos. |
| Compites y buscas marca | Entrenamiento, ritmos y competición. |
| También corres por montaña | Añade unas de trail. |
Cómo repartirlos
- Rodajes y tiradas largas: las más amortiguadas.
- Series y ritmos: las más ligeras y reactivas.
- Carrera: las de competición, probadas antes en algún entrenamiento rápido y en alguna tirada.
Un truco
Apunta los kilómetros de cada par. La mayoría de las aplicaciones de los relojes deportivos lo hacen solas si les dices qué zapatillas llevas, y así sabrás cuándo toca cambiarlas (como orientación, entre 600 y 900 km para las de entrenamiento).
Son pautas generales para corredores sanos. Si tienes dudas sobre tu salud o una lesión, consulta con un médico o un fisioterapeuta.




