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Carreras

Comer y beber para correr

Lo que comes antes, durante y después de correr influye en cómo rindes y en cómo te recuperas. Sin dietas milagro: sentido común y probar entrenando.

Cuidarse · 2 min de lectura

Antes de correr

  • Comida principal, de 2 a 3 horas antes: rica en hidratos (pasta, arroz, pan, patata) y con poca grasa y poca fibra, que se digieren peor.
  • Si sales temprano: algo ligero entre 30 y 60 minutos antes, como un plátano, una tostada con miel o un yogur.
  • Un rodaje suave de menos de una hora se puede hacer en ayunas si te sienta bien. Las sesiones duras, mejor con algo en el cuerpo.

Durante

  • Menos de una hora: con agua basta, y solo si hace calor.
  • Más de una hora: conviene tomar hidratos (geles, bebida isotónica, dátiles…), en torno a 30 o 60 gramos por hora, y empezar antes de notar el bajón.
  • Bebe según la sed. Beber de más también es un problema. Si hace calor o sudas mucho, mejor bebida con sales que solo agua.

Después

En las dos horas siguientes, una comida o un tentempié con hidratos y algo de proteína (un bocadillo, un batido de leche con fruta, arroz con huevo) y reponer el líquido que has perdido.

La víspera de una carrera

Cena normal, con hidratos, sin experimentos y sin atracones. Para un 10K no hace falta «cargar» hidratos; para una media, basta con que tengan algo más de peso en las comidas del día anterior.

Con calor

En verano en Madrid, sal temprano o a última hora, bebe antes de tener sed y lleva agua en las salidas largas. Si notas mareo, escalofríos o dejas de sudar, para, busca sombra y bebe: son señales de golpe de calor.

Son pautas generales para corredores sanos. Si tienes dudas sobre tu salud o una lesión, consulta con un médico o un fisioterapeuta.

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